Ese sitio donde pensaste "aquí vuelvo". El café del último día.
El mirador donde respiraste hondo.
Los lugares que importan no están en una guía. georincon es donde los pones a salvo — para volver cuando quieras.
Las fotos se pierden en el carrete. Las historias caducan a las veinticuatro horas. Los sitios bonitos los recordamos mal — el nombre se borra antes que la sensación.
georincon no es un álbum más. Es tu mapa de momentos: cada rincón es una foto, un lugar exacto, una nota corta. Tuyo, con la privacidad que tú elijas. Para volver caminando, conduciendo, o solo recordando.
Cada rincón con su foto del momento real, su ubicación exacta, su categoría. Filtra por país, por amigo, por ruta. Encuentra en dos toques lo que viviste hace meses.
Lo que pasaste hoy en la sierra. La cervecería del barrio donde te quedaste hasta tarde. La playita escondida que descubriste buscando otra cosa.
Sin algoritmo. Sin métricas de vanidad. Sin feed infinito. Cosas que hacen lo que tienen que hacer, y se quitan de en medio.
Cuando guardas un rincón, georincon lee dónde se tomó la foto. No dónde estás ahora, ni dónde estuviste hace cinco minutos: dónde apretaste el disparador. Aunque subas la foto desde el sofá tres semanas después, ese mirador del norte sigue en el norte.
Es la diferencia entre "creo que era por aquí" y "aquí, justo aquí, déjame que te lleve".
"El sitio donde vimos las luces aquella noche, ¿te acuerdas? Está aquí. A la izquierda del faro."
Cuando algo va a pasar y quieres que alguien esté al tanto, abres un Loop. Le compartes dónde estás durante el rato que dure el plan — sin agendas ni invitaciones formales. Un "aquí, ahora, si te apetece".
Eliges a quién — un amigo, un grupo entero. Eliges cuánto dura — desde treinta minutos hasta un mes. Cuando alguien acepta, te llega el aviso. Y cuando el tiempo se acaba, el Loop se cierra solo.
"Estoy en la plaza, todavía por aquí un rato. Vente si sales del curro."
No todo lo que marcas en un mapa merece quedarse para siempre. Dónde aparcaste en una ciudad que no conoces. El apartamento de las vacaciones. La parcela del camping. El sitio donde quedaste con alguien dentro de un rato.
Pones una nota temporal, eliges cuánto vive —cuatro horas, un día, una semana— y te olvidas. Cuando caduca desaparece sola: no se queda ensuciando tu mapa de recuerdos. Y si necesitas más tiempo, la extiendes con un toque.
Doce tipos listos para usar —coche, parquímetro, alojamiento, camping, paquete, vuelo, mesa reservada— o los tuyos propios, con el emoji que quieras.
"Planta -2, plaza 214, junto a la salida azul. Caduca en 5 horas y no tengo que acordarme de borrarla."
Por defecto, un rincón nuevo lo ven solo tus amigos — nunca sale público sin que tú lo digas. Si lo quieres solo para ti, un toque. Si lo quieres en el mapa público, otro. Pero la decisión es tuya, no del algoritmo.
Tampoco entrenamos modelos de IA con tus recuerdos, ni los vendemos a anunciantes. Y si un día te quieres ir, te lo llevas todo: borrado completo en menos de treinta días.
"Mis sitios son míos. Quien yo decida verá lo que yo decida, cuando yo decida."
georincon vive en el coche. Apple CarPlay y Android Auto, con la pantalla y el volante listos. Vista limpia, drive-safe, sin distracciones innecesarias.
Y si pides "cómo llegar", la app de mapas que tú prefieras —Apple Maps, Google Maps o Waze— se encarga del turn-by-turn. georincon no compite: te ayuda a elegir el destino.
"Hoy toca volver a aquel pueblo del río. Lo tengo guardado desde junio."
No entrenamos modelos de IA con tu colección. No la vendemos a anunciantes. No la cedemos a terceros. Los lugares que viviste no se mueven de tu cuenta, salvo cuando tú decides compartirlos — y cuando lo haces, sigues siendo tú quien decide con quién.
Las coordenadas de los rincones públicos sin verificar se ofuscan a ~100 metros para que nadie pueda llegar a tu casa por una foto que subiste. Los datos se cifran en reposo.
Cualquier duda, escríbenos a privacidad@georincon.com. Te respondemos personas, no bots.
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